DE ESPALDAS MIRANDO AL MAR




Mujer que al verso invocas
imagen pura de piel angelical.
Perla de mares apacibles
de frente bruñida a los rayos del sol.


Ven hacia mí mujer de vasta selva
reclínate solariega en mi regazo
y encenderemos juntos el dorado
fuego de los Elíseos Campos.


Deidad de rizada y recogida cabellera
esbelta y seductora cual una Venus
anclada a los dioses del Olimpo
solemne bañas con la brisa del mar.


En los arrecifes de tus ojos
se aposenta el arco iris
mientras mi instinto extasiado
espera inclaudicable el sueño inmortal
en la arcana tibieza de tu piel.


Allá un horizonte de nubes escarlatas
de áureo torbellino al firmamento
nos invitan al supremo deleite.


El azul del océano te embellece
hace juego con tu atuendo
Y nos pide recogernos
En su hondura infinita
y entregarnos íntegros
en brazos de Poseidón.


Pero déjame ver tu rostro
el pecho erguido sin confines
para dibujar tus ojos y tus senos
con el ávido pincel de mis pupilas.


Sueño acariciar tu torso sensitivo
dejar correr mis manos
y hurgar triunfal hasta llegar
al vértigo de mis ansias infinitas.


La simetría de tus caderas
cual pétalo en su delirio
pueden trastornar hasta la
esencia innata de los dioses.


El céfiro al pasar te da un beso
Traído desde un oasis perfumado
Humectando tus labios de rubí.


Pubis de alhelí en flor
de vasto huerto humedecido
néctar sublime del deseo
al amparo del día adormecido.


Te espera un canto de sirenas
y arrullada en su sinfonía
dormirás el dulce sueño
bajo el lánguido suspiro de la tarde.

Publicado en la antología El rostro secreto de Eros, compiladora Marisa Aragón Willner, en el año 2011, Argentina.

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